GGJ Statement on Gender-Based Violence

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Donald Trump is a racist, misogynist and a sexual predator who is using the power of his office to nominate another misogynist and sexual predator, Brett Kavanaugh, to the Supreme Court.

Kavanaugh is a virulent opponent of reproductive justice, LGBTQ, and Disability Rights. These biases alone should discount him from consideration for the highest court of the federal government - a lifetime appointment. To add insult to injury, Kavanaugh has also been accused of sexual assault and being a sexual predator by three women - one of whom, Dr. Christine Blasey Ford, is testifying in an open hearing today.

We believe Dr. Christine Blasey Ford. We believe Deborah Ramirez. We believe Julie Swetnick. We believe Anita Hill. We Believe Survivors. Dr. Blasey Ford’s courage to step forward and speak about her own experience of sexual assault comes in the wake of the thousands of women and femmes speaking out against sexual harassment and violence with the #MeToo movement. We know the tremendous strength it takes to speak our truths and fight for our survival.

Men’s violation of women’s bodies, and the bodies of femmes and gender non conforming folks, and their efforts to silence survivors are not new phenomena. Sexual violence supports men’s structural and systemic control over women and gender variant people’s  lives, bodies, labor, and sexuality. Sexual violence upholds patriarchy rooted in the colonial drive to possess, the imperial drive to dominate, the capitalist drive to accumulate, and the white supremacist drive to destroy difference. Trump’s nomination of Kavanaugh, if it succeeds, will help the pre-fascist right to prolong these interdependent regimes of oppression that destroy women’s humanity.

“I stand with survivors and vehemently stand against the appointment of a sexual predator to the Supreme Court. Everything Brett Kavanaugh stands for is in direct contradiction with gender justice, women’s rights, and reproductive justice,” says GGJ member Marcia Olivo, Executive Director of the Miami Workers’ Center. “He has fought women every step of the way in our movements for equal pay, access to health care, workplace protection, and fair & livable wages for reproductive labor sectors. He has used his power to continue the oppression specifically of low income women of color and low wage workers. He has also used his power and privilege as a man to violently attack and violate women.”

It is our duty and moral obligation to stand with and center the voices and truths of sexual assault survivors. We honor the courage of our mothers, radical women of color, reproductive justice and anti-violence movement visionaries, and ancestors who organized, strategized and cleared paths of resistance for us, often under conditions of extreme duress and danger. We know that many of them could not tell their stories, and many survivors still cannot today. We are strengthened by the leadership of survivor advocates like Anita Hill and Tarana Burke, and are in solidarity with the #MeToo movement as survivors ourselves.

In the spirit of the 1,600+ African American women who publicly took a stand with Anita Hill in 1991 and made the pledge “to continue to speak out in defense of one another,” so do we stand with Dr. Blasey Ford and Deborah Ramirez as they confront their perpetrator. We stand with all survivors and to paraphrase our sisters’ statement from 1991: we defy all efforts from those in power to malign and castigate us for daring to speak publicly of our own experiences of sexual abuse. We will continue to speak out and stand with all survivors of sexual violence until rape culture and patriarchal subjugation are no longer.

#GrassrootsFeminists #BelieveSurvivors

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Donald Trump es un racista, misógino y depredador sexual que está usando el poder de su cargo para nominar a otro misógino y depredador sexual, Brett Kavanaugh, a la Suprema Corte.

Kavanaugh es un oponente virulento de la justicia reproductiva, Derechos para discapacitados y la comunidad LGBTQ. Solamente estos prejuicios deberían descartarlo para ser considerado de la corte más alta del gobierno federal – un nombramiento vitalicio. Para mayor insulto e injuria, Kavanaugh ha sido también acusado de agresión sexual y de ser un depredador sexual por tres mujeres – una de las cuáles, Dra. Christine Blasey Ford, estará testificando hoy en una audiencia pública.

Le creemos a la Dr. Christine Blasey Ford. Le creemos a Deborah Ramirez. Le creemos a Julie Swetnick. Le creemos a Anita Hill. Le creemos a las sobrevivientes. El valor de la Dra. Blasey Ford para dar un paso decisivo y hablar sobre su propia experiencia de agresión sexual a raíz de miles de mujeres y femmes hablando en contra de la violencia y agresión sexual con el movimiento #MeToo. Sabemos de la enorme fortaleza que toma hablar sobre nuestras verdades y luchar por nuestra sobrevivencia.

La violación por parte de hombres de los cuerpos de las mujeres, de les femmes y de género no-conforme, así como sus esfuerzos para silenciar sobrevivientes no es un fenómeno nuevo. La violencia sexual apoya el control sistémico y estructural del hombre sobre las vidas, los cuerpos, trabajo y sexualidad de las mujeres y personas de género variante. La violencia sexual mantiene el patriarcado arraigado en el impulso colonial de poseer, el impulso imperialista de dominar, el impulso capitalista de acumular y el impulso supremacista blanco de destruir la diferencia. La nominación de Kavanaugh por parte de Trump, si sucede, ayudará a la derecha protofascista a prolongar estos regímenes de opresión interdependientes que destruyen la humanidad de las mujeres.

“Yo estoy con l@s sobrevivientes y rotundamente en contra de la nominación de un depredador sexual a la Suprema Corte. Todo lo que Brett Kavanaugh defiende está en contradicción directa con la justicia de género, los derechos de las mujeres y la justicia reproductiva” dice Marcia Olivo, integrante de GGJ, Directora general del Miami Workers’ Center. “Él ha luchado contra las mujeres a cada paso en el avance de nuestros movimientos por un pago equitativo, acceso a la salud, protección en el trabajo y salarios justos para los sectores de labor reproductiva. Él ha usado su poder para continuar la opresión específicamente de mujeres de color de bajos ingresos y trabajadores también de bajos ingresos. Él también ha usado su poder y privilegio como hombre para atacar violentamente y violar mujeres”.

Es nuestro deber y obligación moral estar del lado de l@s sobrevivientes de agresión sexual y poner sus voces y verdades al centro. Honramos la valentía de nuestras madres, de las mujeres radicales de color, de los movimientos visionarios por la justicia reproductiva sin violencia y nuestr@s ancestr@s quienes, organizaron, limpiaron el camino de resistencia para nosotr@s, muchas veces bajo condiciones de extrema presión y peligro. Sabemos que muchas de ellas no nos dijeron sus historias y much@s sobrevivientes no pueden decirlas incluso hoy. Nos fortalecemos en el liderazgo de defensoras de sobrevivientes como Anita Hill y Tarana Burke, y estamos en solidaridad con el movimiento #MeToo como propias sobrevivientes.

En el mismo sentido que más de 1600 mujeres afroamericanas que públicamente tomaron postura a favor de Anita Hill en 1991 e hicieron el compromiso “de seguir levantando la voz en defensa de cada una de nosotras” también estamos del lado de la Dra. Blasey Ford y Deborah Ramirez mientras confrontan a su perpetrador. Estamos del lado de tod@s l@s sobrevivientes y parafraseando la declaración de nuestras hermanas en 1991: desafiamos todos los esfuerzos de aquellos en el poder por castigar y difamar a quienes nos atrevemos a hablar públicamente de nuestras experiencias de abuso sexual. Seguiremos levantando la voz y tomando postura con l@s sobrevivientes de la violencia sexual hasta que la cultura de la violación y subyugación patriarcal ya no existan más.

#FeministasPopulares #CreemosEnSobrevivientes